lunes, 18 de mayo de 2009

El amor en los tiempos de la Influenza



El día de hoy tocaremos el más frivolizado de los temas, el tema al cual Televisa, Corín Tellado, Benny Ibarra y tantos más deben gran parte de su fortuna, EL AMOR!!! (ahhhhh)

Últimamente he llegado a hartarme un poco de la percepción del amor que tiene mis allegados, ahora resulta que por ser dos tres leído y escribido debes racionalizar todo lo que te rodea, incluyendo los sentimientos; pensar tooooda la noche en cuál será la respuesta más snob y la que el pseudo-hipster, que funge como receptor de tu mensaje, espera escuchar de ti.


Cómo racionalizar un sentimiento?? Pareciera que la forma más fácil es justamente eso de lo que todos huimos pero que nuestra sangre mexicana (por no decir aspiracional) nos hace adoptar por default: FRIVOLIZAR uuughhhhh, hacer que todo sea “cool wey”, ser el más ególatra de las personas te hará lograr que estés a la vanguardia en lo que a racionalización de sentimientos se refiere, vuélvete frío, utiliza al sexo como mero satisfactor carnal (no hagas el amor, eso es muy 80’s), olvídate de las relaciones de cuento de hadas, esas no existen (por lo menos no en el mundo intelectual wanna be), mientras más apegado seas a las experiencias que incluyen a más de dos personas en la misma cama, más te acercas a este nuevo modelo de ver a lo que yo llamo el mejor de los sentimientos, ese sentimiento que justamente nos diferencia de cualquier primate subdesarrollado. ¿Por qué ya nadie cree en encontrar a esa persona que nos haga sentir súper sexys hasta en nuestras peores fachas? No conozco a nadie que se emocione pensando que ese ser especial los toma de la mano.


En una plática reciente con Miss-etc., dialogábamos acerca de las relaciones humanas y estuvimos de acuerdo en que actualmente lo mejor es no crear expectativas positivas de esa persona que se roba gran parte de tus pensamientos, al contrario, esperar lo peor siempre es más “sano”, todo eso se lo debemos en la mayoría de los casos a la diferencia de géneros, que tal vez sea cierto que las niñas somos más sentimentales que los hombres, que nosotras siempre damos de más o como dirían por ahí “ellos dan amor para obtener sexo y nosotras sexo para obtener amor” (auuuccchhh) ….


Por qué debemos cuartarnos de sentir mariposas en el estómago, de estar gran parte del día con cara de idiota patrocinada por esa sonrisa boba que no te deja ni un segundo, no debemos menospreciar a la persona que tenemos frente a nosotros, por qué perder la capacidad de asombro???


Si el amor y el romanticismo ya no existen, de dónde salen taaantas canciones cursis y esperanzadoras?!?!?! Por qué nos siguen engañando entonces?!?!? Acaso The Killers se equivocan cuando cantan…I don’t shine if you don’t shine...?? Desde el más rudo de los grupos hasta el más sweety tienen una canción dedicada al amor perfecto, por qué engañarnos si ese romanticismo que predican efectivamente se ha perdido??? Una respuesta podría ser que la esperanza vende…… (triste pero cierto).


De verdad no entiendo qué es lo que pasa, y no se si sea oportuno seguir así o no, pero espero no cambiar al respecto, me confieso una romántica cursiloide empedernida, me gusta que me regalen flores, que me enamoren a diario, saber que hay alguien allá afuera que no puede despertar sin dedicarme su primer pensamiento, que me recuerde con cada canción melosa que escucha, quiero ser el mundo para alguien y poder corresponderle de la misma manera, QUIERO VIVIR EL MODELO TELEVISA DEL AMOR!!! (ok, tal vez no tal cual jajaja). Sacarme esa idea comprada de que si queremos que alguien se enamore de nosotros no debemos enamorarnos de esa persona; estoy segura de que la coincidencia sentimental es real. Planeo mantenerme firme en mi idea de que los cuentos de hadas sí existen, que puedes conocer al amor de tu vida en cualquier parte y en cualquier lugar (y sobre todo que te lo puede presentar quien menos te lo esperas), imaginar una vida juntos y llevarla a cabo, que me enamoren todos los días con las cosas más simples, poder satisfacer ese amor sin necesidad de ‘ayudantes’, y más aun, espero ser lo suficiente irracional para darme cuenta cuando el amor prometido es una simple y triste ilusión no recíproca, ser lo suficientemente sensible para darme cuenta de que lo he encontrado… o que tal vez ya lo hice.